Reconoce la situación
Laura está de vacaciones. Un cliente al que presupuestó una scooter escribe a su móvil para cerrar la compra. Nadie en el concesionario ve el mensaje. Cuando Laura vuelve, el cliente ha comprado en otro sitio.
O peor: un comercial deja la empresa. Sus clientes, sus presupuestos y años de conversaciones se van con su teléfono.
Por qué pasa
WhatsApp es el canal natural para vender motos: el cliente pregunta, envía fotos de su moto para tasar, pide el precio final y confirma la prueba. Pero cuando cada comercial usa su propio número, la relación con el cliente depende de la disponibilidad de esa persona.
El concesionario puede tener al cliente registrado y, aun así, no disponer de la conversación necesaria para atenderlo. Tampoco sabe cuántas consultas llegan, cuánto tardan en responderse ni cuáles quedan sin respuesta.
- Vacaciones y bajas: los clientes esperan.
- Salidas del equipo: la cartera se va con el móvil.
- Sin visión de conjunto: el gerente no ve lo que no está en el sistema.
- Datos personales de clientes en teléfonos privados.
Qué funciona, con o sin software
Usa un número de empresa, no números personales. Define quién atiende cada conversación y quién la cubre cuando esa persona no está. Anota en la ficha del cliente lo que se acuerda por mensaje: precio, accesorios, fecha de entrega. Y guarda los consentimientos de contacto de cada cliente.
La app de WhatsApp Business en un móvil compartido es un primer paso, pero se queda corta cuando hay varios comerciales o varias tiendas.
Acuerda también cómo se cierra una conversación. Un cliente que pidió precio y no respondió no es una conversación terminada: es un presupuesto pendiente de seguimiento. Si queda solo en el chat, se pierde entre los mensajes nuevos.
WhatsApp de equipo, dentro del CRM
Con motos.tech, WhatsApp Business se integra en el CRM con una bandeja compartida por tienda. Cada conversación tiene un comercial asignado, se filtra por estado y tema, y enlaza con la ficha del cliente, sus presupuestos y sus notas. Si el comercial no está, un compañero autorizado ve qué se habló, qué se presupuestó y qué quedó anotado, y continúa la atención.
Desde la conversación envías textos, archivos y presupuestos con una plantilla aprobada. Las notas de voz se transcriben. Todo queda en el concesionario cuando alguien se marcha.
Cuando alguien pide información desde un formulario de la web, la atención puede empezar por WhatsApp de forma automática. Y cuando una moto baja de precio, puedes enviar una campaña a las oportunidades seleccionadas desde el informe de motos, con vista previa de cada destinatario.




Un cambio sencillo
Lo activamos contigo al empezar, tienda por tienda. Tu número pasa a WhatsApp Business y lo usa todo el equipo desde el CRM. Desde ese día, cada conversación queda en el concesionario.
Y puedes sumar el recepcionista con IA: responde con información del catálogo, registra datos y oportunidades y pasa la conversación a una persona cuando hace falta. En cuanto un comercial responde, se retira.
Veámoslo con tu concesionario.
Una conversación sobre vuestra forma de trabajar y una presentación centrada en lo que necesitáis.
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